Tuesday, 17 September 2013

Llamamiento a la precaución con Putin

This article was originally written in English for Nouse, a newspaper at the University of York. Please click on this link to read the original.
Os dejo una traducción de un artículo que he escrito para un periódico de mi universidad sobre la carta de Putin al New York Times.



Como estudiante de política siempre he tenido ideas preconcebidas sobre Putin. Debo admitir que nunca lo habría imaginado como un genial orador. Su reciente carta al New York Times, si verdaderamente la ha escrito él, deja entrever lo contrario.

En lo que puede o puede no ser una coincidencia, el Sr Putin envió una carta al New York Times este pasado Día Patriota (el aniversario del 11-S), hablando sobre Siria y enumerando las razones por las que Estados Unidos no debe hacer una intervención militar.

Algunas de las razones que da son de esperar, viniendo del carismático líder ruso. Afirma que los rebeldes están lejos de estar a favor de la democracia, y de hecho algunos rebeldes en el extremo político han sido considerados terroristas por Estados Unidos y Occidente. También afirma que fue la oposición y no el Ejército sirio quien ha usado gas tóxico. El uso de estos términos sugiere quién Putin ve como parte legítima en el conflicto sirio.

Por otro lado, el Sr Putin da otra serie de argumentos en contra de una intervención unilateral estadounidense que esperaríamos que los dieran los grupos que se oponen al putinismo, y no Putin en persona. Apela a la preponderancia de la diplomacia sobre el poder militar, e incluso deja entrever que la cooperación internacional sobre Siria puede llevar a una mejorada cooperación en otros aspectos. Algunos ven una amenaza subyacente en esto. Es importante recalcar que Putin alaba a Naciones Unidas como la ‘organización internacional universal’, y advierte acerca de los peligros de una acción unilateral: puede llevar a un desequilibrio de poder en toda la región, incluyendo a Egipto, Turquía e Israel. Si la ONU pierde su influencia, acabará quebrada como la Liga de Naciones en su día. La amenaza subyacente es recalcada aquí, dejando la pelota en el tejado de Estados Unidos.

Su argumento más fuerte es legal, sin embargo. Putin afirma que Rusia no defiende a Al-Assad sino a la ley internacional. En sus palabras, “la ley es la ley y debemos seguirla nos guste o no”. Recordemos que una intervención militar sólo puede ser aceptada si se efectúa sobre una base humanitaria y con aprobación del Consejo de Seguridad.

Se ha catalogado a Putin como un hipócrita. Ataca lo que él ve arrogancia y Obama excepcionalismo, y le recuerda a Obama que “Dios nos creó a todos iguales”. Parece algo irónico. Estados Unidos no es ningún modelo de igualdad, pero Rusia tampoco lo es. La desigualdad de ingresos es casi tan alta en Rusia como en EEUU, por no mencionar el tema de los derechos de los homosexuales en Rusia, algo que todo el mundo se empeña en ignorar.

La precariedad de los derechos humanos en general en Rusia no nos es desconocida, y los derechos homosexuales con más motivo aún. No hace mucho un adolescente homosexual fue secuestrado y torturado hasta la muerte por neo-nazis rusos, por ser gay. Aunque esto se grabó y colgó en internet, nadie ha hecho nada al respecto. La saltadora con pértiga rusa Yelena Isinbayeva ha dicho que está implícito en el carácter ruso que los hombres estén con mujeres y viceversa, que todo el tema homosexual en Rusia simplemente no ocurre.

¿Cómo puede Putin alabar las virtudes de la igualdad y no dar la igualdad más básica de todas a todos los ciudadanos de su país? Quizás podamos encontrar la respuesta en su misma carta: la ley debe ser respetada sea justa o no, según él. Lo que quizás no acaba de entender Putin es que cambiar la ley es mucho más fácil a nivel nacional que a una escala del Consejo de Seguridad.

Rusia siempre ha sido conocida por su buena propaganda. Después de todo, ¿puede alguien imaginar que Obama fuera autorizado a escribir una carta abierta en Pravda defendiendo una acción militar en Siria? Los medios rusos están mucho más controlados, y esto no se nos debe olvidar.

De cualquier manera, al César lo que es del César. Esta carta, junto con negociadores rusos, probablemente ha ayudado a conseguir el acuerdo diplomático entre los estadounidenses y los rusos, alcanzado en Ginebra, que verá las armas químicas sirias destruídas por observadores internacionales. Esto no se trata de si gana Obama o Putin, en este caso los únicos ganadores son los sirios.

Saturday, 15 June 2013

El bueno, el feo y el malo

Algunas veces actúo de manera extraña, lo reconozco. Mis amigos lo atribuyen al hecho de que soy español. O catalán. O de San Serenín del Monte. En cualquier caso, extranjero. Y sí, algunas cosas les pueden parecer extrañas aunque para mí sean normales por venir de donde vengo... pero otras no. Hola, me llamo Sergio y soy una entidad única, pensante (de vez en cuando), cambiante, y a veces extraña.

La introducción puede parecer aleatoria, pero me ha parecido una buena manera de introducir el tema del cual quiero hoy hablaros: los tópicos.
Dejadme resumir la situación. En primer lugar, tenemos al malo-malísimo de la película. Le podemos llamar Alemania, o le podemos llamar España. En segundo lugar, claro, tenemos a la bueno-buenísimo. Sin bueno no hay malo. Le podemos llamar España, o Catalunya.
Curioso, ¿verdad? Algo con el lexema 'Españ' funciona tanto de villano como de víctima. Los españoles -catalanes incluídos- son víctima de los alemanes pero son -en oposición a los polacos- los opresores de los catalanes. ¡Anda qué bien!
¡...pues no!

Lo único malo-malísimo que hay es generalizar. (Y sí, el juego de palabras detrás de ello es totalmente intencionado.)
En Alemania hay un gobierno de derechas neo-liberal que está jugando a ser el lameculos principal de instituciones tan bonitas como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, de la mano de nuestro amigo el libre mercado.
En España hay un gobierno de derechas social que a nivel económico está siendo el lameculos de Alemania porque no le queda más remedio. Para no sentirse totalmente aislados de poder en los pocos ratos libres que tienen juegan a modificar políticas sociales con una tendencia claramente retrógrada, ya que en eso el gobierno alemán no se mete.
En Catalunya hay un gobierno de derechas gobernando con un partido de extrema izquierda porque ya lo dice el dicho (español), el enemigo de mi enemigo...

Hasta aquí estamos de acuerdo. Pero aquí empiezan los problemas.
Porque no, señores. 'Los alemanes', ese concepto vago y opaco que recientemente causa más temor que el Coco, no son nuestros enemigos. Lo que sea que 'nuestros' quiere decir. Son un país de 78 millones de personas - y no 82 como ellos creían, lo cuál demuestra su grandísima eficiencia estadística. Tienen una minoría turca muy importante, unos problemas étnico-religiosos semi severos, una importante división este-oeste y una incipiente fractura social à l'anglaise: los que tienen mucho y los que no tienen nada. Hay ingenieros cobrando un pastizal trabajando siete horas al día, pero también hay camareros cobrando quizás 700 euros mensuales combinando dos o tres mini trabajos. Hay jubilados que tienen que trabajar a tiempo parcial porque si no no pueden subsistir. ¿De verdad ustedes creen que toda esta gente está en contra del 'español', concepto también inexistente?
'Los españoles' no van muy por detrás. Un gallego, un andaluz y un catalán tienen poco en común, más allá de varios canales de TV y un pasaporte. En España hay una enorme población inmigrante que a nivel mediático parece ignorarse por completo, como si no fueran parte de la sociedad del estado. Pero lo son. Rumanos, magrebíes, latinos, etc. Aunque vamos, meter en el mismo saco a un argelino y a un marroquí, o a un mexicano y a un argentino, tampoco es demasiado acertado.
Y mis favoritos, 'los catalanes'. Ah, el catalán, dícese de aquél residente del área conocida como Catalunya, henchido de orgullo 'de ser-hi'. Claro, porque un barcelonés y un gerundense (sí, ¡se dice así!) tienen mucho en común. De hecho un barcelonés nunca tiene orígenes del sur, 'sur' siendo un concepto generalizado para zonas tan iguales como Murcia, Extremadura, Andalucía occidental o Andalucía oriental. Porque no hay una región dentro de la región que habla otro idioma totalmente diferente y se considera una nación propia, y es oprimido por el gobierno de la región (léase Val d'Aran - premio especial al primero que vea el paralelismo). Ni una gran comunidad expatriada e inmigrante, de sitios tan variopintos como Pakistán, China, Argelia o Argentina. Lo mismo empezando ambas por 'Arg' tienen cosas en común y todo. Comunidad que por cierto sólo se representa en los medios cuando alguno de ellos -a título individual- apoya el independentismo.

Empiezo a estar harto de leer la prensa y encontrarme con generalizaciones dignas del Polònia (programa digno de ver, por otro lado). Catalunya no es independentismo al igual que la Generalitat no es Convergència (sin Unió). Barcelona no es el Barça al igual que Madrid no es el Real Madrid. España no es el PP, de la misma forma que Reino Unido no es sólo Inglaterra.
Hoy leía que un periodista alemán, de nombre Juan Moreno, y de origen almeriense, va a renunciar a su pasaporte español, estando en claro desacuerdo con el cachondeo reinante en la piel de toro. Me sorprende que sea noticia esto, en un artículo claramente irónico y despectivo respecto al periodista.
Es su decisión personal, y no puede decirse que no sea informada.
Yo mismo me planteé en su día renunciar a mi nacionalidad española si algún día adquiero otra. Ahora empiezo a ver que sería absurdo. Yo soy quien soy, y un documento no va a cambiar nada. No voy a estar más o menos en contra de la política del PP por tener un pasaporte español, catalán o británico. No voy a dejar de hablar catalán como lengua nativa por no volver a vivir en Catalunya, al igual que no voy a dejar de ser murciano aunque nunca lo fui. Las raíces tiran.
Juan Moreno, pasaporte alemán, o español, o vietnamita, nunca va a poder cambiar que sus padres son de Huércal-Overa, lugar donde él nació. Nunca jamás podrá hablar de la haraganería de los españoles sin recordar que, bueno, sus padres lo consiguieron aún siéndolo.
Nunca podré ignorar que, al menos en mi círculo en la universidad, en general los griegos que conozco son más pudientes que los alemanes que conozco. Soy consciente que esto no es un reflejo de la estadística, pero tampoco puedo ignorarlo.
Y ustedes nunca deberían ignorar que, catalanes o españoles, o alemanes o andorranos, al final del día somos personas. Y dependerá de nuestra riqueza, de nuestra nacionalidad, de nuestros orígenes, de nuestra educación, y de otros muchísimos factores, el que seamos de una manera u otra, y apoyemos a determinada facción. Así que por favor, señores de los medios, me gustaría que dejaran de caracterizarme como un cerebro fugado, independentista y culé. Porque sí, soy un joven con pasaporte español que vive en el extranjero, pero en mi afortunado caso, fue una decisión libre e individual. Igual que soy catalán pero por diversos motivos no creo en la independencia, ni ahora ni de la manera que la propone el señor Mas. Y sí, seré de Barcelona, pero el fútbol y la política no tienen nada que ver así que ¡hala Madrid! Y por favor, recuerden no demonizar a los alemanes cuando tengan un rato libre: una parte muy importante de ellos tienen una situación probablemente similar a la suya, en cuanto a incomodidad, y como ustedes, lo único que buscan es poder mejorarla, y caen en las garras del populismo periodístico que tanto daño está haciendo a (casi) todos.

Sunday, 26 May 2013

Genug ist genug! (English)

I have been observing a certain phenomenon for months now, and with the developments of the last few days, I have decided it is time I write about it, because, let’s face it, enough is enough.

About six weeks ago, I found myself in Zurich on a Saturday. It was my first time in Switzerland, not counting airports, and it was a matter of hours, but I could see the city centre without a problem, as Zurich is not that big a city. A few things surprised me about it: how expensive everything was, the luxury shops in the city’s main high street, their weird accent in German, and the huge amount of Spaniards around.
Even though, come to think of it, there is something else that surprised me more than all the other things put together. On my way back to the train station from the restaurant where I indulged myself to lunch, I saw a stall in the middle of the street, covered in dark cloths, with two men wearing djellabas in it. Out of curiosity I approached the stall, and saw a pile of books in the stall’s table: Holy Qur’ans. In German. One of the two men started talking to me in Swiss German, which is to standard German what an illiterate American Southern redneck's language is to RP. In my rusty German, I asked him what they were up to, with those Qur’ans there, and he told me, in standard German much to my relief, that they were giving them away (for free!) to whoever wanted one, not out of proselytism but rather, out of wanting to make people understand Islam is not about violence or justification of terrorism. He took a couple of leaflets and one of the books (conveniently covered in plastic as it was raining) and gave it to me. So I saw myself standing in the rain, with a Qur’an written in German in my hands. “What do I want this for?”, I asked myself. I asked him if he had one in English, by any chance, and he said no, but he showed me a link in one of the leaflets:  “you can download it in English here”. The book wasn’t big and it fit in my coat’s pocket, so I took the book to not make him feel offended.
I was about to leave when I saw a man, about 60, come to the stall from my left. He started telling off the other man in the djellaba. I couldn’t get much because this all happened in Swiss German, but I could get the general gist of it: “What are you doing here? Leave Switzerland, we neither want you nor need you here, least of all publicising your religion!” The man from the stall tried to reply to him and even tried to give him a Qur’an, “so you may see for yourself why what you are saying is not true”. The old man didn’t allow him to do so, and he left. I could not waste much time myself, so I exchanged a knowing look with the guy who had spoken to me, and smiling, I left.

This gave me a lot to think about. On my way to the airport, I looked at people at the station, on the train... and I saw people from all backgrounds, ethnicities, religions and nationalities. Much to my joy, they spoke a dialect of the hardest language I’ve ever tried to learn, a dialect so different that some native German speakers friends of mine have recognised they find hard to follow. I googled quickly a couple of things before boarding the plane, to find what I suspected: despite Zurich being one of the richest and most cosmopolitan cities in Europe, it is also one of the less tolerant. A Swiss extreme-right party has had great success in recent elections (SVP-UDC), and the recent minaret controversy is not unknown to anyone.

Oh well, Sergio, calm down. This is Switzerland, the least European bit of Europe. Now you are going back to England, where multiculturalism arrived decades ago and everyone lives in peace and harmony.

Well, no. A few days ago a couple of lunatics, both British passport-holders, killed a British soldier in London with a machete. This is a horrendous act, and I am worried about the rise of radicalism in my country of residence. But, and this is a big but, I am even more worried about Cameron's cabinet calling up an emergency COBRA meeting. Let me get this straight: two white British lunatics kill a soldier shouting ‘you cunt innit’. Crime, violence, chavs, etc. Two non-white British lunatics kill a soldier shouting ‘Allah-u akbar’. Terrorism, Islamic radicalism. For Allah’s sake, gentlemen, this has no consistency. Removing the veal of PC, I am going to dare saying that it is the West that is partially to blame for these attacks, too.
It turns out the perpetrator of such hideous acts is a Nigerian-born Briton, from a devout Catholic background, that after getting closer to bad people and getting friendlier with weed (like half of Spain the Qur’an specifically forbids to be), he radicalised as a Muslim after Iraq’s and Afghanistan’s wars invasions.
In social networks several pages in support of the victim are seen to have close ties to the EDL, something which gives a lot to think about.
A Guardian article explains fairly comprehensively why this act should not be classed as terrorism, you can read it here. It talks about how an old man was stabbed to death a few weeks ago as he came back from the last salat of the day. No one spoke of terrorism then, no one called up a COBRA meeting. Potentially, no one in government even knew that this happened.
On a more academic scope, two scholars (Balagangadhara and De Roover) talk about terrorism about the transubstantiation of crime to acts of supererogation. In Politics as a discipline it is considered sound and fancy to complicate simple facts with unpronounceable words, but what it means is that terrorism is powerful because we give it its power. It sounds a bit constructivist, but the message is clear: treat crime as crime, and you’ll see how it loses its mystical aura. If we treat it as terrorism, we only achieve that these extremists see such acts as heroic.
If we carry on marginalising the European islamic community as a bunch of extremists, fanatics or terrorists (if you think of it, they’re a minor minority, in proportion to European white people who are part of extreme right parties), well... it sounds very politically incorrect, but we are only enhacing such fanatism!

Oh well, Sergio, calm down. This is in the UK, where multiculturalism has been approached in a too laissez-faire way. Just chillax, this doesn’t happen back in Spain.

Well, nope. Just today I have opened one of the newspapers I usually read, El País. The largest Spanish speaking newspaper, and fairly left-wing too (a bit like the Spanish Guardian). I have opened two pieces of news at once. The first one, an interview to Manuel Valls, France’s Home Secretary, born in Barcelona and a Spanish citizen until he reached the age of majority. The newspaper points out that he chose French to conduct the interview even though,  althouh technically being on French soil, he was in Madrid, talking to a Spanish newspaper. Needless to say, both his Spanish and his Catalan, albeit accented, are flawless. M Valls expresses his worry about growing hatred to Muslim Europeans, as well as the growing number of Muslim Europeans who have gone to Syria to fight with the rebels. Just last week I read that nine native Spanish Muslims from Ceuta (a Spanish exclave in Morocco since the 17th century) have fled to Syria in the last year.
The second piece of news is that only this evening a French soldier has been stabbed in Paris. Alert! Is this connected to Woolwich? Is this a terrorist conspiration? No one is talking about it being another lunatic, inspired or not in London’s lunatics.
Going back to M Valls’s interview, I am so surprised that he chose French instead of Spanish to conduct the interview that I decide to check the comments, to see how many people called him a “Spanish renegade”. The answer: no one did. All comments, again, in a progressive, left-wing newspaper, were about a) let’s kick the bloody Muslims out of Europe, b) we should not permit Muslim immigration to Europe (how is being a Muslim related to one’s nationality or ethnicity?) or c) how to stop the Muslim invasion of Europe. Incredible.

Oh well, Sergio. It is easy, being a troll on the internet. This is probably just a bunch of idiots commenting with different names to seek attention. Again, chillax, you come from a very diverse area in Barcelona’s periphery, where sure, there has been some trouble, but generally we all live together in perfect harmony, like ebony and ivory”.

Well, not even that. I have to read how two days ago a 37-year-old man kicked two underage Maghrebi girls in a train station, throwing one to the tracks and kicking her repeatedly to not allow her to climb back up to the platform. This all happened in Mataró, 5 miles from my house. I know that station very well and I do not even want to think about what that poor girl had to go through.
So things are this bad.

I have hardly read the Bible, the Torah or the Qur’an, but I have read a few passages of all three books. To brush up my German sometimes I flick and glance through my Qur’an in German, and I can tell you that the message adds up to about the same in all three. Both in England and in Spain I have many friends of diverse creeds, both believers and non-believers, practising and non-practising, Christians and Muslims, Jews, Catholics, Hindus, Buddhists, and not Bahá’is by pure miracle.
And I can tell you a common trait to all of them: the more a person believes, the harder it is to talk to them about stuff outside their faith. Most have (or don’t have) their beliefs but that does not stop them of leading a completely normal life, enjoying the daily routine with worries that would make half of Africa or Asia blush. They do realise they are part of the chosen minority who can enjoy a Western quality of life, no matter their skin’s colour, religion or nationality.

There may be a bunch of Muslim terrorists, but they are not a majority. Islam is to war and peace what Christianity or Judaism are to it. Christianity, let’s not forget, is the religion that promoted the Crusades, the Holy Inquisition and religious colonisation.
Let’s not fall into generalisations either, within Christianity there are many branches: Catholicism, Protestantism, Orthodox practices, Coptic practices, several sects, etc. Within Judaism you get Reform Judaism, Conservative Judaism, the Haredim, the seculars, etc. Oh well, tadaa!, the same goes for Islam: Sunni and Shi’a Islam are the most well-known ones, but there’s also Wahhabism, Ahmadiyyanism, Ibadism, etc.

Shit happens everywhere.

I am really worried about the rise of anti-Islamism in Europe, as well as the marginalisation leading to a rise in Islamic radicalism within Europe. To say it in the language in which I had my last religious contact, reading the Islamic Holy Word, genug ist genug. Enough is enough.

I leave you with the wise words of an imam... from London, as much a Westerner as I may be. It states very clearly what Islam’s position on all of this is, it sets out clearly what the steps to follow are, if we want to solve it, who needs to take part in this solution, and how it must be done. Do watch it.

Saturday, 25 May 2013

Genug ist genug

Llevo meses observando un fenómeno que cada vez me inquieta más, y con los eventos de los últimos días, me he decidido a escribir un post sobre ello porque, bueno, basta ya.

Hará cosa de unas seis semanas, un sábado, me encontraba en Zúrich. Era mi primera vez en Suiza (sin contar aeropuertos), y fue cosa de unas pocas horas, pero pude ver el centro de la ciudad sin problemas - tampoco es una ciudad tan grande. De las pocas horas que pasé allí, me sorprendieron varias cosas: lo caro que era todo, las tiendas de lujo que se veían en la principal calle comercial de la ciudad, el raro acento que tienen los suizos hablando alemán, y la inmensa cantidad de españoles que vi.
Aunque, de hecho, hubo algo que me sorprendió más que todas las otras cosas juntas. En el camino de vuelta del restaurante a la estación, a un par de calles de ella, vi un stand que me llamó la atención. Era pequeño, cubierto de telas oscuras, y había dos hombres con chilaba en él. Por curiosidad, como llevaba tiempo de sobras, me acerqué al stand, y vi una pila de libros en la mesa que tenían: Sagrados Coranes. En alemán. Uno de los dos hombres me empezó a hablar en alemán suizo, que para entendernos viene a ser lo mismo al alemán normal que el gaditano de un nonagenario analfabeto al español culto de Buenos Aires. En mi rústico alemán (el normal!) le pregunté que qué hacían con aquellos libros allí, y me respondió, esta vez, para mi tranquilidad, en alemán estándar, que estaban regalando esos Coranes a quien quisiera tenerlos, no para hacer proselitismo islámico sino para hacer ver a la gente que, en realidad, el islam no es una religión violenta ni apologética del terrorismo. Cogió un par de folletos y uno de los libros (útilmente cubierto en plástico puesto que llovía), y me lo dio. Claro, me vi con un Corán escrito en alemán en la mano... "¿para qué quiero yo esto?", pensé. Le pregunté si por casualidad tenía alguno en inglés, y me dijo que no, pero que en uno de los folletos había una página web para poder descargarlo. No era un libro grande y me cabía en el bolsillo del abrigo, así que por no ofenderlo me dispuse a llevármelo.
En esto que veo que por mi izquierda se acerca un hombre de unos sesenta años, y empieza a increpar al otro hombre del stand. No entendí demasiado porque hablaron en suizo alemán, pero el mensaje general fue "¿Qué hacéis aquí? Idos de Suiza, aquí ni os queremos ni os necesitamos, y menos haciendo propaganda de la religión". El chico del stand intentó responderle e incluso intentó darle un Corán, "para que pueda usted ver por qué no es verdad lo que está diciendo", pero el hombre mayor no le dio espacio, y se marchó. No podía entretenerme mucho, así que crucé una mirada de complicidad con el chico que había hablado conmigo, y me marché.

Este suceso me dio que pensar. De camino al aeropuerto, me dediqué a mirar a la gente en la estación, en el tren... y vi gente de todas las etnias, religiones y nacionalidades. Para mi curiosidad y regocijo, hablando en una variante del idioma más difícil que he estudiado nunca, que amigos míos nativos en alemán confiesan no poder seguir. Hice una rápida búsqueda por internet antes de subir al avión y constaté lo que ya imaginaba: aunque Zúrich es una de las ciudades más cosmopolitas y más ricas de Europa, también es de las menos tolerantes. Un partido suizo de la extrema derecha ha tenido cierto éxito en recientes elecciones (el Partido Popular de Suiza, SVP-UDC), y no le es desconocida a nadie la reciente controversia de los minaretes en Suiza.

"Bueno, Sergio, tranquilo, que esto es Suiza, el enclave menos europeo dentro de Europa. Ahora te vas a Inglaterra, donde la multiculturalidad llegó hace décadas y todos vivimos en paz y armonía."

Pues no. Hace unos días dos lunáticos, ambos con pasaporte británico, mataron con un machete a un soldado británico en Londres. Es un acto de una mezquindad horrible, y me preocupa la escalada del radicalismo en mi país de residencia. Pero, y esto es un pero significativo, me preocupa aún más que el ejecutivo de Cameron convocara una reunión in extremis del COBRA, el comité anti-terrorismo. Vamos a ver: dos lunáticos británicos, blancos, matan a un soldado al grito de 'you cunt innit'. Crimen, violencia, chavs, etc. Dos lunáticos británicos, no blancos, matan a un soldado al grito de 'Allah-u akbar'. Terrorismo, radicalismo islámico. Por el amor de Allah, señores, esto no tiene coherencia ninguna, y quitándome el velo de la corrección política, voy a atreverme a decir que parte de la culpa de estos ataques la tiene... Occidente.
Resulta que el perpetrador de tan horroroso hecho es un británico de origen nigeriano, católico devoto, que de joven empezó a tener malas juntas, a estar influenciado por el cannabis (como media España prohibe el Corán estar), que se radicalizó musulmán tras las guerras invasiones de Iraq y Afganistán por parte de potencias occidentales.
Por redes sociales se han empezado a ver páginas condenando el ataque de Woolwich sospechosamente cercanas a la extrema derecha inglesa, lo que da que pensar.
Un artículo en el Guardian explica bastante bien por qué este acto no debe considerarse terrorismo, podéis leerlo aquí. En él se habla de cómo hace unas semanas apuñalaron hasta matar a un anciano británico de 75 años que venía del último salat (rezo) del día. Nadie habló de terrorismo, y nadie se planteó siquiera convocar al COBRA. Lo que es más preocupante, no hay que descartar que nadie en el gobierno sepa siquiera que esto ha ocurrido.
A nivel más académico, dos académicos (Balagangadhara y De Roover) hablan del terrorismo como transubstanciación del crimen a actos de supererogación. En la disciplina académica política se considera aceptable complicar hechos simples con palabros impronunciables, pero lo que vienen a decir esta gente es que el terrorismo es poderoso justamente porque le damos el poder que tiene. Suena un poco constructivista, pero el mensaje es simple: trata a un crimen como lo que es, un crimen, y ya verás como pierde todo el aura mística de su alrededor. Si lo tratamos como terrorismo, como algo místico, sólo conseguimos que dichos extremistas vean dichos actos como heroicos.
Si seguimos marginando a la comunidad islámica europea como extremistas, fanáticos y terroristas (que no dejan de ser una minoría mucho más pequeña en proporción que la de blancos europeos seguidores de PxC, la EDL o el SVP, por nombrar varios de los muchos grupos radicales de extrema derecha), pues... suena muy feo, pero lo único que estamos haciendo es potenciar dicho fanatismo.

"Bueno Sergio, tranquilo. Esto es en Reino Unido, donde la multiculturalidad empieza a hacer mella tras tantos años de laissez-faire en materia de integración. Tú tranqui, que esto en España no pasa."

Pues tampoco. Justo hoy he abierto uno de los periódicos que asiduamente leo, El País, que se vanagloria de ser el diario más importante en lengua española. Y bueno, quizás, sólo quizás, también es un poco de izquierdas. He abierto dos notícias a la vez y he ido alternando ambas pantallas para leerlas. La primera, una entrevista a Manuel Valls, ministro del Interior francés, nacido en Barcelona y ciudadano español hasta la mayoría de edad. Destacan en El País que elige el francés para hacer la entrevista, aun siendo de origen español y encontrándose, aunque en territorio francés legalmente, en Madrid. Mssr Valls expresa en la entrevista su preocupación por el creciente odio a los europeos de fe musulmana, así como del creciente número de europeos musulmanes que se han ido a luchar con los rebeldes en Siria. Justo la semana pasada leía que hasta 9 ceutíes se han ido a Siria en el último año.
La segunda noticia, que justo esta tarde han apuñalado a un militar francés en París. ¡Alerta elevada! ¿Tendrá este hecho conexión con Woolwich? ¿Será una conspiración terrorista? Nadie se plantea que sea otro lunático, inspirado o no en el lunático londinense.
Volviendo a la entrevista a Manuel Valls, me ha sorprendido tanto que eligiera hacer la entrevista en francés en vez de en español que he decidido mirar los comentarios para ver cuánta gente le tildaba de 'charnego renegao'. La respuesta es: ninguno. Los comentarios, repetimos en un diario progresista, de izquierdas, de un país que se considera moderno, giraban todos entorno a a) echar a los putos moros [sic] de Europa, b) no permitir la inmigración de musulmanes (como si esto tuviera nada que ver con la etnia o la nacionalidad de alguien), o c) como frenar la invasión musulmana en Europa. Increíble.

"Bueno Sergio, tranquilo. En internet es facil ser un troll y querer llamar la atención, es fácil que sean cuatro locos alternándose con diferentes nicks para levantar revuelo. Tú tranqui, que vienes de una zona muy diversa del área metropolitana de Barcelona, adonde han habido altercados pero en general vivimos todos tranquilos y en paz."

Pues tampoco, señores. Me toca leer que antes de ayer un hombre de 37 años pateó a dos chicas magrebíes menores de edad, tirando a una a la vía del tren y pateándola para no dejarla subir al andén. Todo esto ocurrió en Mataró, a menos de diez minutos de mi casa. Conozco esa estación como la palma de mi mano y no quiero ni pensar lo que la pobre chavala tuvo que pasar.
Así que la cosa ha llegado a este extremo.

Apenas he leído la Biblia, la Torah y el Corán, pero he leído varios pasajes de los tres libros. Para repasar mi alemán a veces hojeo... digo, ojeo mi Corán en alemán, y puedo deciros que el mensaje viene a ser el mismo. Tanto en Inglaterra como en España tengo a muchos amigos de diversos credos, creyentes y no creyentes, cristianos y musulmanes, judíos, católicos, hindúes, budistas, y Bahá'i no de milagro.
Y puedo deciros que todos tienen algo en común: cuanto más creyente es la persona, más difícil es dialogar con esta persona sobre ámbitos fuera de su fe. La gran mayoría tiene (o no) sus creencias pero no por ello deja de hacer una vida totalmente normal, disfrutando del día a día con preocupaciones que harían sonrojar a media África o Asia, dándose cuenta que son parte de la elegida minoría que puede disfrutar de una calidad de vida occidental, sin importar su color, religión o nacionalidad.

Puede haber un grupo de musulmanes terroristas, pero no son la mayoría. El islam es una religión tan a favor de la guerra o de la paz como lo son el cristianismo y el judaísmo. El cristianismo, recordemos, es la religión de las cruzadas, de la Inquisición, y de la colonización de "esos mundos de Dios".
Tampoco caigamos en las generalizaciones: dentro del cristianismo hay muchas ramas, catolicismo, protestantismo, ritos ortodoxos, ritos coptos, sectas varias... Dentro del judaísmo están los reformistas, los conservadores, los Haredim (ortodoxos), los seculares, etc. Pues bueno, tachán-tachán, dentro del islam también hay diversas ramas: las más conocidas son la suní y la chií, pero también están la wahabí, la ahmadí, la ibadí, etc.

Vamos, que en todas partes cuecen habas.

Me preocupa enormemente el aumento del anti-islamismo en Europa, así como de la marginación que está llevando al aumento del radicalismo islámico dentro de Europa. Por decirlo en el idioma en el que he tenido mi último contacto religioso, leyendo la Palabra Sagrada islámica, genug ist genug. Basta ya.

Os dejo con las sabias palabras de un imán... londinense, tan occidental cómo pueda serlo yo, que deja bastante clara cuál es la posición del Islam ante todo esto, y determina con claridad cuáles son los pasos a seguir para solucionarlo, quién debe poner cartas en el asunto para hacerlo, y cómo debe hacerse. No dejéis de verlo.

Tuesday, 19 February 2013

Busy life, good times

Quick update on things: yes, I am alive. I hardly have time for myself anymore, but I am doing well.
Illness-wise, I found this new doctor over Christmas, and after a couple of weeks full of desperation where everything seemed to be taking the wrong turn, things started looking bright and here I am. I hardly get attacks anymore, and I feel so much better. I need to be careful when I eat, and obviously I am not allowed to drink, but hey, this is to a pretty normal life!!
Academia-wise, results are not as great as they should have been, but given I had to write my essays during those weeks of desperation, and got mitigating circumstances, everyone is being fully supportive about it and hopefully I should crack May's exams. In addition, I got a solid First in the subject I love the most, so I've shown myself it can be done.
And then there's everything else!
I'm becoming more and more involved in Model United Nations. I am part of York's UNA committee, and I am increasingly involved in conferences. Just last weekend I attended LIMUN in London and this next May I will be chairing a committee at a conference in Barcelona. I am aware of its limitations, but it is so much fun, and hey, you don't get an encouraging letter from Ban Ki-moon as a LIMUN delegate everyday (yeah, we got that!).
I'm also involved in my uni's Spanish Society. By involved I mean, a friend and I founded it and are trying to promote it. Just tomorrow we'll be serving sangria and kalimotxo for 300 people and diverse Spanish food for 200 on Saturday. All paid for by our Students' Union!
To top this off, I have decided to do some volunteering to get some work experience, and in order for it to be fun and enjoyable, I have become actively involved in teaching. I am a French and Spanish language assistant at a secondary school for a few hours a week. Because this obviously was not enough, I am teaching some Spanish workshops at a local sixth form as well, as part of their enrichment programme (and yeah, I'm the actual teacher in this!). I will probably choose not to become a teacher, but working with kids (some of them 3 years my juniors!!) is giving me a set of skills, some of them I thought I did not have at all. I am learning to be patient, understanding, and to actually try and make a difference to these kids' language abilities. Who would have told me, I would enjoy teaching! But I do, and I seriously advise everyone who has a chance to do it to try and do it, it won't be easy but it sure will be an incredibly gratifying experience.

And that's... oh, wait. There's actually more. The most important single bit is missing from the picture altogether. I have started writing articles, like the ones I used to write in here, but actual people are reading them, applying a bit of editing to cut the rough edges, and publishing them elsewhere.
I am still writing for the website I told you about a few months ago, United Explanations. They recently published an interview I had the chance to make to the coordinator of my town's branch of Caritas, an important charity in Spain and many other countries doing an incredible job in such difficult times. Sorry it's only in Spanish for now, I am working on an English translation which should be available within a few weeks.
I'm also writing for one of my uni's two most important print newspapers, and a couple of articles have been published so far.
In addition, I wrote another piece for a student print magazine in London and will know more in forthcoming weeks!

I am also starting off a couple of projects for the summer, and have also started browsing for potential dissertation topics and potential masters I would like to take, but that's still in the early stages so I won't update you on that for now.

Finally, if you want to read my pieces, it'd mean a lot to me. You can also give me some feedback if you want (both good and bad will be appreciated as long as it's constructive!), and share them if you like them. Some are better than others, of course, but at the end of the day this is hopefully only the beginning, and I still have a lot to learn (and hopefully more to practice!):

- Entrevista a José Luís López de Càritas Premià, United Explanations.
- The Spanish Comparison, York Vision.
- The Rise of Gay Europe, York Vision.

Hope life's well for everyone. I may be very busy but I cannot complain!