Saturday, 20 February 2010

Grecia y otras disertaciones

Llevo unos días leyendo sobre Grecia, y me gusta ir siguiendo el caso, aunque tampoco estoy puesto en los detalles.
¿Qué está pasando?
Se oyen muchos gritos difusos, entre los que se oyen "120% de deuda pública" y "11% de déficit". No soy un economista, así que no sé la diferencia entre los datos, pero un 120% de deuda pública asusta un huevo. El número, digo. Y si encima te traducen esos números en dinero, y te dicen que se trata de 300000 millones de euros, flipas. Si sabemos que Grecia tiene 11306183 habitantes (via Eurostat), y hacemos una sencilla división, nos sale una deuda de aproximadamente 26500€, que es (aproximadamente) el ingreso del griego medio (obviamente ese ingreso es menor, pero el PIB per capita sale de unos $30000, que debe acercarse a esa cifra). También he oído que hay un 18% de fuerza laboral empleada en el sector público. (Una bestialidad, en mi opinión.)
Se han oído muchas cosas.
Pero no voy al cauce económico. No, al menos, a fondo.
Lo siento mucho por Grecia, y los griegos... de verdad me sabe mal. Pero este ejemplo sólo lo puedo tomar para aplicarlo a España.
Antes de nada, os recomiendo la lectura de tres artículos.

(Los he cogido de El País porque la primera noticia que me aparecía en Google News era de este diario. Normalmente leo el primero que aparece, si es nacional.)

El primero trata sobre la economía de Grecia, destacando que la ayuda de la UE a Grecia no es sólo que no rompe el Tratado de Roma sino que además lo cumple.
Del segundo destacar lo que dice sobre que aunque el déficit español no sea como el griego, sigue siendo muy alto, y para reparar la economía del país, hacen falta medidas impopulares como bajar sueldos o subir impuestos, ya que no podemos devaluar la moneda.
El tercero es el mejor. Refleja totalmente mi opinión personal, y es algo que me gustaría que los españoles empezásemos a comprender. Hay que protestar. No al nivel argentino quizás (o sí), pero no podemos quedarnos quietos mientras se cargan el país. Copio el artículo:
¡Claro que no somos griegos! Sólo voy a poner un ejemplo: la conciencia social de los griegos hace que se lancen todos a una a la calle a la mínima injusticia, cuando aquí se mueven sólo cuatro mientras el resto dormita resignado a su suerte. Quizá influye que ellos están mucho mejor informados.

Por eso ahora que Europa -nombre griego, por cierto: no habría Europa si no fuera por Grecia- va a obligar a Papandreu a dar un giro a la derecha y suprimir gastos sociales, en vez de solidarizarnos con el pueblo griego, nos sentimos superiores. Superiores, ¿en qué?

Probablemente nosotros seremos los siguientes: ya están amenazadas las pensiones. Y es que los nacionalismos nos han metido en la lucha de los pueblos cuando deberíamos estar en la lucha de clases y exigir nuestros derechos como trabajadores, todos juntos. Como los griegos, vamos.
Estoy de acuerdo en que quizás sea un poco revolucionario el artículo... pero es que tiene razón. Nos bajan las cotizaciones de pensiones, suben los impuestos (IVA, herencias, etc.), suben los precios a un nivel que los sueldos ni de coña suben, son corruptos, roban y chupan del bote lo que pueden y más, se cargan nuestras zonas verdes para hacer casas de las cuales no vemos un duro de beneficio, estamos viendo como el país se va a pique (ayuda familiar, fallidos y estúpidos intentos de intentar hacer nada, en vez de hacer algo parecido al New Deal, o facilitar la formación de los trabajadores parados), etc. ¿Y cuántas manifestaciones ha habido? Una o ninguna. Manifestaciones con el aborto, la familia, la homosexualidad o contra el exterminio de moscas **** de un país perdido en África, vale. No hay problema. Pero contra las políticas económicas o sociales (como por ejemplo la movida de Internet hace nadas), de eso nada. Contra la mala actuación del gobierno acerca de la crisis, nada.
Nos tienen callados con la Karmele a Eurovisión, la Belén Esteban, y la gripe A (el mayor fiasco del siglo XXI, por lo que está resultando). Pero las cosas importantes... mejor no las pensemos. Mejor no pensemos, a secas.

Panem e circus. Esta política data de los romanos, y vete a saber si los griegos, fenicios, egipcios o mesopotamios (o chinos) no la usaron antes.

Bueno, pues no quiero callarme. Están hundiendo mi país, y veo que nadie hace nada. Y no quiero.
Los griegos y los argentinos, aun en su desestabilidad y en su mala situación económica e incluso social, tienen algo de que carecemos los españoles (y probablemente no tengamos nunca): unidad como pueblo, como trabajadores de un país, y como población afectada por las mismas decisiones. Los griegos, si tienen que protestar, protestan. Y los argentinos... mejor no hablar. Protestan, por supuesto que protestan. Nosotros no. No hemos protestado nunca. Jamás.
Mi pregunta es: ¿por qué?

Por ahora, buenas noches.

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